🥿 El papel del calzado ortopédico personalizado en la prevención del pie diabético por el Dr. Adrián Lambraño
Por qué hablo tanto de zapatos en mis consultas
Si alguna vez has venido a consulta conmigo, probablemente ya te habrás dado cuenta de algo: siempre termino revisando tus zapatos.
¿La razón?
Porque sé que un zapato puede ser el inicio de una úlcera… o la barrera que la evita.
Sabemos que el pie diabético —úlceras, infecciones, gangrena— es una de las complicaciones más temidas de la diabetes. Entre el 4% y el 10% de las personas con diabetes desarrollan úlceras en los pies, y el riesgo a lo largo de la vida puede llegar hasta el 25%. En alrededor del 85% de los casos, estas úlceras preceden a una amputación de la extremidad inferior.
Con estas cifras, es lógico que pensemos en cirugías, antibióticos, hospitalizaciones. Pero muchas veces la historia empieza antes, con algo tan cotidiano como un zapato mal elegido.
1. ¿Por qué el calzado es tan importante en el pie diabético?
La base del problema está en tres factores que vemos una y otra vez en los estudios y en la práctica clínica:
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Neuropatía: se pierde la sensibilidad protectora. El paciente no siente dolor aunque un zapato le esté rozando o presionando una zona específica. Hasta el 50% de las personas con diabetes pueden desarrollar neuropatía.
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Deformidades del pie y biomecánica alterada: dedos en garra, prominencias óseas, hallux valgus, cabezas metatarsianas muy marcadas. Estas deformidades cambian la forma en que el pie apoya y generan puntos de presión que favorecen la aparición de callos y, debajo de ellos, úlceras.
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Isquemia (mala circulación): cuando la sangre no llega bien al pie, cualquier herida cicatriza lento y se infecta con mayor facilidad.
El artículo clásico “Diabetic foot – the need for comprehensive multidisciplinary approach” lo resume claro: el tratamiento exitoso de las úlceras del pie diabético depende, entre otros factores, de aliviar las altas presiones plantares (offloading), desbridar la herida y manejar adecuadamente la infección y la isquemia.
¿Y qué tiene que ver el calzado con esto? Todo.
El calzado adecuado es una de las herramientas más importantes para reducir esas presiones y evitar que una deformidad o un pequeño roce se conviertan en una úlcera.
2. ¿Qué es exactamente un calzado ortopédico personalizado?
Cuando hablo de “calzado ortopédico personalizado” no me refiero solo a un zapato cómodo.
Me refiero a un calzado que ha sido:
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Diseñado a partir de tu anatomía específica (molde o escaneo del pie).
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Construido con suficiente profundidad y ancho para alojar el pie sin comprimir dedos ni prominencias óseas.
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Dotado de plantillas o dispositivos de descarga que redistribuyen la presión lejos de las zonas de riesgo (por ejemplo, debajo de una antigua úlcera o una cabeza metatarsiana prominente).
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Elaborado con materiales internos suaves, sin costuras agresivas, para minimizar fricción.
En los modelos de atención más avanzados, este tipo de calzado se diseña en conjunto por el ortopedista, el podólogo y el ortesista/ortesista-protesista, figuras reconocidas en las unidades multidisciplinarias de pie diabético. En países como Inglaterra, los servicios especializados incluyen de forma rutinaria ortopedistas, diabetólogos, podólogos y ortotistas dentro del equipo de pie diabético.
3. Lo que nos dice la evidencia sobre calzado y prevención
En la revisión sobre pie diabético que cité al inicio se menciona que:
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Las deformidades del pie, el trauma y el calzado inadecuado son factores clave en el desarrollo de úlceras.
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La eliminación de callos y el manejo de la presión sobre la planta del pie son medidas esenciales para prevenir ulceraciones.
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El uso de calzado terapéutico en presencia de deformidades se considera parte de la estrategia de prevención, aunque debe ir acompañado de educación y seguimiento cercano para ser realmente efectivo.
Además, las guías y auditorías de servicios especializados insisten en que el pie diabético debe manejarse desde equipos multidisciplinarios (diabetología, podología, cirugía vascular, ortopedia, ortesis y fisioterapia). Este enfoque integral ha demostrado una reducción significativa en las tasas de amputación cuando se aplica de forma organizada.
En otras palabras: el calzado por sí solo no lo es todo, pero sin calzado adecuado es mucho más difícil prevenir úlceras y amputaciones.
4. ¿Cuándo recomiendo calzado ortopédico personalizado a mis pacientes?
En mi consulta suelo sugerir calzado ortopédico personalizado en estas situaciones:
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Antecedente de úlcera previa
Si ya has tenido una úlcera que cicatrizó, sabemos por estudios que el riesgo de que vuelva a aparecer es alto. Proteger esa zona con descarga específica mediante plantillas y calzado especial es una prioridad. -
Neuropatía + deformidades evidentes
Si no sientes bien la planta del pie y además tienes dedos en garra, juanetes o prominencias óseas marcadas, el riesgo de ulceración aumenta varias veces. -
Pie de Charcot estabilizado
En pacientes con osteoartropatía de Charcot (una deformación severa del pie por neuropatía), el calzado ortopédico a medida es indispensable para evitar nuevos colapsos óseos y úlceras en las zonas de mayor presión. -
Calzado convencional que no logra adaptarse
Hay pies que, simplemente, “no caben” en el zapato estándar: anchura especial, prominencias, amputaciones parciales, etc. En estos casos, insistir en zapatos comerciales suele terminar en heridas; avanzar hacia un calzado hecho a medida es una inversión en salud.
5. Cómo elegir un buen calzado si vives con diabetes
Aunque no todos necesitan un zapato hecho a la medida, todas las personas con diabetes deberían cuidar estos aspectos básicos:
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Puntera amplia: que puedas mover los dedos sin sentirlos comprimidos.
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Altura suficiente: especialmente si usas plantillas, el zapato debe tener “techo” para alojarlas sin aplastar el pie.
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Costuras internas suaves o inexistentes: cualquier borde duro puede convertirse en un punto de fricción.
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Contrafuerte firme: el talón debe estar bien sujeto, sin moverse dentro del zapato.
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Suela estable: ni extremadamente blanda (se deforma y concentra presión) ni demasiado rígida; idealmente con algo de amortiguación.
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Cierre ajustable (cordones o velcro) para adaptar el zapato si hay hinchazón.
Y un detalle que repito siempre:
No confíes en la talla: confía en cómo se siente tu pie dentro del zapato… y en lo que vemos al revisarlo juntos.
6. Errores frecuentes que veo en consulta
Te comparto algunos de los errores más comunes que encuentro en mis pacientes con pie diabético:
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“Doctor, compré este zapato porque es bonito, ya se ablandará”:
Si el zapato duele el primer día, no es el zapato correcto. El pie diabético no puede darse el lujo de “ablandar” nada a punta de heridas. -
Usar sandalias abiertas o chanclas
Exponen el pie a golpes, piedras, objetos cortantes y favorecen que el pie se deslice y genere fricción. -
Comprar calzado en la mañana
El pie suele estar más deshinchado; es mejor probar zapatos al final del día, cuando el pie está en su tamaño máximo. -
No cambiar el calzado gastado
Un zapato deformado pierde toda su capacidad de distribuir presión y se convierte en un riesgo.
7. Cómo trabajamos el tema del calzado en mi consulta
En mi práctica, el calzado nunca es un detalle menor:
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Observo tu forma de caminar y revisar tu biomecánica.
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Miro tus zapatos actuales por dentro y por fuera, buscando zonas gastadas o deformadas.
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Cuando es necesario, trabajo en conjunto con ortesistas y podólogos para diseñar plantillas y calzado específico para ti, como lo recomiendan los modelos de clínicas multidisciplinarias de pie diabético.
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Finalmente, te enseño a revisar tus pies y tus zapatos en casa, porque la prevención se hace todos los días, no solo en el consultorio.
📣 Mi invitación para ti
Si vives con diabetes, quiero que te quedes con esta idea central:
El zapato que eliges hoy puede ser la diferencia entre un pie sano y una úlcera mañana.
💬 Te invito a:
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Dejar tu comentario y contarme: ¿has tenido problemas de heridas por culpa de tu calzado?
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Compartir este artículo con alguien que tenga diabetes y que todavía no le da importancia a sus zapatos.
📞 Y si tienes dudas sobre si tu calzado es el adecuado, o ya has tenido úlceras previas, puedes agendar una consulta conmigo. Revisaremos tus pies, tu forma de caminar y tus zapatos, y, si es necesario, diseñaremos juntos una estrategia de calzado ortopédico personalizado para proteger tus pasos.
🧑⚕️ Sobre el autor
El Dr. Adrián Lambraño Hernández es Ortopedista y Traumatólogo especializado en prevención y manejo integral del pie diabético. Formado como médico y especialista en la Universidad Militar Nueva Granada, ha trabajado en instituciones de alta complejidad y ha participado en entrenamientos internacionales enfocados en salvamento del pie diabético.
Actualmente atiende pacientes en el Tolima y ofrece también consulta virtual, con el objetivo de acercar la atención especializada a personas de diferentes regiones. Su propósito es ayudarte a conservar tu movilidad, independencia y calidad de vida, combinando la mejor evidencia científica disponible con una comunicación clara, cercana y humana. Cree firmemente en el poder de la educación del paciente, el trabajo en equipo multidisciplinario y el uso adecuado de tecnologías como el calzado ortopédico personalizado para prevenir úlceras y evitar amputaciones innecesarias.
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